CONSTELANDO EL SÍNTOMA Y LA ENFERMEDAD.

Constelando el síntoma y la enfermedad.

 

En los talleres y sesiones individuales de Constelaciones Familiares se permite acceder al origen del conflicto desde el alma familiar. Lo que sabemos desde está mirada sistémica, es que si alguien o algo ha sido excluido del sistema familiar, por dolor, vergüenza, rechazo, enojo, y esa información no se logró procesar, porque quedó pendiente la realización de algún duelo, puede presentarse en la vida de los descendientes a través de una enfermedad o síntoma.

Las Constelaciones familiares y sistémicas, trabajan en función a síntomas que pueden ser físicos, emocionales o espirituales.

 

¿Que es el síntoma desde la mirada sistémica?

El síntoma es la expresión de algo que subyace en las profundidades del inconsciente familiar. La Familia, tiene una conciencia, es lo que nos dice que es bueno o malo, y lo bueno o malo es lo que nos lleva a la vida o a la muerte.

Cuando Constelamos enfermedades, el objetivo es liberar a las personas de sus tensiones, miedos y desequilibrio, para ayudarla a transitar su enfermedad y que pueda encontrar soluciones desde el equilibrio y la paz interior.

Muchas enfermedades son fidelidades inconscientes, suelen venir de generaciones pasadas y tienen raíces en los acontecimientos de la historia de la familia, y puede tener su origen en una guerra, en la violencia familiar o doméstica que se vivió, en el fallecimiento prematuro de padres o de hijos, abortos, separaciones o violaciones. Todo ello puede manifestarse en las presentes generaciones como depresiones, psicosis, miedos, migrañas, cansancio crónico, problemas en las relaciones y otros síntomas o enfermedades.

Las Constelaciones buscan la inclusión de todo aquello que fue rechazado, olvidado o no mirado. Cualquier enfermedad puede ser constelada.

 

Bert Hellinger, el creador de la terapia de constelaciones familiares dice:

“Si bien muchas enfermedades se encuentran en disonancia con nosotros, se hallan en resonancia con personas excluidas. Si justo con esa enfermedad contemplamos al miembro excluido del sistema y le damos un lugar en nuestra alma y en nuestro corazón, la enfermedad cumplió con su servicio y tal vez se pueda retirar”.

También dice, que es curioso que en determinadas enfermedades no es que algo vaya mal, sino que el alma las necesita para, a través de ellas, lograr algo que por otro camino sería imposible. No siempre es válido que tengamos que luchar contra la enfermedad a cualquier precio, porque no es posible que la vida sea lo máximo. La vida surge de algo y luego vuelve a sumergirse en él, eso de donde surge la vida es más grande que la vida, mucho más grande.

 

Se trata de mirar la enfermedad como si fuera un mensajero y un proceso de transformación interno, para poder asumir la enfermedad no desde la lucha, sino como un aprendizaje del alma.

Cuando se comprende al síntoma o a la enfermedad, podemos convivir con ella de una manera más sana, sin culpabilizarnos ni martirizarnos por ello e incluso en algún caso puede que desaparezca sustancialmente.

Con el trabajo de Constelaciones familiares, podemos ayudarnos a dar sentido a lo que está ocurriendo, esto acompañado de la tranquilidad interna que supone.

Se trata de cambiar nuestra forma de mirar a la enfermedad y de tratarla, para que pase de ser algo que condiciona nuestra vida y que consume toda nuestra energía positiva, para ello, necesitamos cambiar el foco de atención y mejorar nuestra forma de vivirla, y de este modo, posiblemente también mejoremos nuestra calidad de vida y la calidad de vida de las personas que rodean al enfermo, es decir, de nuestros seres más queridos.

 

Si estás pasando por una situación de enfermedad en la que necesitas sentirte acompañado, comprender el mensaje y la enseñanza que trae para ti y recibir el soporte que te ayude a estar en una vibración positiva y abierto a encontrar la solución, pulsa y contacta conmigo en el siguiente botón 👇🏼

 



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