El pequeño dictador infantil.

 

El pequeño dictador que hay en ti, proyecta su frustración contra todo aquel que no está de acuerdo con sus creencias haciendo daño y generando dolor.

La dimensión del limbo al que nos somete la mente y el ego, y los niveles de inmadurez que no apreciamos de nosotros mismos. Pueden llegar a hacernos creer, que somos dueños de la verdad absoluta, y que esa verdad, tiene que ser vista y aceptada por los demás. Nos olvidamos de que nadie es imprescindible para este mundo, y de que el mundo, seguirá siendo mundo mientras siga siéndolo, muy a pesar de nuestro ego.

Mientras no te atiendas y te responsabilices de tu realidad inmediata, haciéndote cargo de tu equilibrio interior, y propiciando con esto, el respeto hacía las personas más cercanas, con las que convives en tu día a día. No estarás haciendo mucho.

Son tus fantasías, pataletas infantiles y necesidades de escapar del dolor, las que te quitan la paz y te hacen poner la atención en aquello que aún no has resuelto internamente en ti, y es por eso, que tu dolor interno resuena con el dolor externo, y ves a tu alrededor todo tipo de injusticias.

Si no atiendes a ese dolor interno, si no sanas a ese pequeño dictador interno, nunca parará el sufrimiento en ti y no harás nada por el mundo. Como dijo el gran sabio Mahatma Ghandi: Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.

No te ayuda seguir perdiendo el tiempo tratando de hacer que el mundo gire hacía el otro lado, porque esto nunca va a ocurrir, en cambio, puedes emplear toda esa energía de frustración en atenderte, amarte y reconocer que el mundo y el destino, son más grandes que tu y que tu pequeño ego.

¿Te das cuenta de la cantidad de tiempo que malgastas en querer cambiar el mundo?. ¿Para qué no atiendes a tus necesidades internas y aprendes a estar en paz?. ¿Cuales son los beneficios ocultos que aún no te has parado a observar, y que obtienes de tus acciones?. ¿Crees que merece la pena sufrir tanto?.

Quedo a tu disposición,  contactactame si  quieres atender a tus heridas internas y realizar un proceso de cambio, en el que empezar a amarte.

Te mando un abrazo de todo corazón. 

Carlos Navas. 

 

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