Tu queja está denunciando heridas internas que no atiendes.

Cuando alguien se queja continuamente, y ha hecho de la queja su modo de vida, está denunciando inconscientemente, una inmadurez emocional que le impide conectar con la verdadera fuente de la abundancia, la gratitud. De alguna manera no ha soltado aún el chupete materno y simbólicamente dirige la mirada a sus padres internos constantemente. Este movimiento es inconsciente y se produce en lo más profundo de la psique, busca que alguien (Padres simbólicos a los que no ha podido tomar) se ocupe de eso por lo que no puede dejar de quejarse, y buscan la aprobación a toda costa de la sociedad y de las personas que les rodean. Estas personas se han quedado ancladas en su infancia o adolescencia de tal modo que a pesar de tener una edad incluso avanzada, se creen con el derecho de la queja y constantemente están en la pataleta, tal y como hacen los niños pequeños.
 
¿Eres de los que se quejan sin parar, creyendo que es la manera de encontrar solución a algo?, o ¿reduces el desgaste energético, para resolver o simplemente observar cual es la necesidad que se expresa en ti?…
 
La madurez emocional y espiritual, conlleva aprender a sostener el dolor. Los adultos, aprenden a sostener y encuentran recursos para gestionar la situación.
Las heridas vividas en la infancia, los momentos traumáticos de nuestra existencia humana, hacen que las personas anclen su mirada inconscientemente en eso que ocurrió, proyectando sus heridas y despertándose éstas, con las situaciones que les recuerdan a los sucesos vividos traumáticamente y que no localizan en el pasado, por que éste ha quedado soterrado en el olvido y no ha sido atendido debidamente.
Una persona que no ha curado sus heridas internas, que no ha podido atender a eso que ocurrió y sanarlo en su mente, podría desarrollar un comportamiento emocionalmente inmaduro. Una persona que no ha crecido emocional y espiritualmente, rápidamente busca llamar la atención de alguien, para que de alguna manera y esto es inconsciente, se ocupe de su dolor o del asunto que le atañe y limita. Como digo, esto siempre ocurre de manera inconsciente, ya que las heridas, sucesos y experiencias del pasado, quedan grabadas en la mente subconsciente, adonde hay que hacer el viaje y el abordaje terapéutico correspondiente, para sanar esas heridas enquistadas.
Tu queja está denunciando heridas que has vivido y que albergas en tus recuerdos más profundos e inaccesibles de la mente subconsciente, y todo suceso que hace que esa queja, ese malestar, ese dolor despierte, es una oportunidad que te regala tu consciencia para que puedas sanar esa herida y tratarla con el amor que te mereces. Tu mereces ser feliz y abundante y todo lo que no hace que vibres en la gratitud, el gozo interno y la serenidad, está haciendo que sufras y sobrevivas a tu mente desordenada y anhelante. El ego y la mente son la misma cosa y tu eres la el diamante en bruto que aún no ha despertado a su brillo. Tu eres la luz del brillante y mereces despertar a tu realidad trascendental.
Si estás dispuesta/o a descubrir quien eres, disolver tus limitaciones y ser más feliz, te invito a contactarme. También te invito a revisar los artículos donde podrás disfrutar de documentos y ejercicios, para que fácilmente puedas despertar al poder interno que reside en ti.
 
Carlos Navas (Creador del método BioMatrix Sistémico. Sesiones on-line o presenciales).

2 comentarios

  1. María

    Cierto, qué maravilla poder ser consciente en el momento en el que emerge la actitud de queja.Gracias a tus aportaciones, tus terapias conscienciales,acompañamiento, a tu Energía Divina.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.