Las tres leyes fundamentales en la Sanación Sistémica.

La visión sistémica engloba una serie de leyes por decirlo de alguna manera, que ordenan el proceso de realización. Un movimiento sistémico se fundamente básicamente en estas tres leyes:

La ley de la pertenencia, la ley del orden en la familia y la ley de la compensación.

En base a estas tres leyes, podemos iniciar un proceso de toma de consciencia, voy a detallar un poco cada una de estas tres leyes: 

 

 

La ley de la pertenencia:

Todos los miembros de la familia tienen derecho a pertenecer, incluidos aquellos que desaparecieron o fueron excluidos, olvidados, o menospreciados por asuntos traumáticos o difíciles de sostener. Como ejemplos podemos tener en cuenta a aquellos niños que fueron abortados, personas que fueron excluidas de la familia por motivos diversos y de dificultad en la aceptación de lo que fue, como puede ser en el caso de un suicidio o asesinato, en el intento de tratar de borrar esas memorias y mantenerlas apartadas. Pero estas personas siguen perteneciendo al sistema familiar y generando una fuerte influencia a niveles del inconsciente familiar. La conciencia sistémica o el alma familiar no puede tolerar la exclusión de ninguno de los miembros que forma parte del clan, dejando sus huellas e influencias invisibles y buscando la manera de compensar y sanar ese vacío en el clan familiar. Si un miembro que da excluido en una generación será incluido por otra generación posterior, y estos últimos de manera inconsciente llevarán el peso de esa información, para que sea sanada, aireada y trascendida.

 

El orden en la familia:

Es muy importante en una familia tener en cuenta el orden de llegada, los que llegaron antes son más grandes que los que llegaron posteriormente y esto tiene su lógica. Abuelo llego antes y es más grande que papá, y papa más grande que el hijo y así sucesívamente. Las personas que nacieron antes tienen prioridad sobre las que nacieron posteriormente. La conciencia familiar tiene muy en cuenta este orden ya que es lógico y al tenerlo en cuenta podemos mantener el equilibrio.

Ejemplo para ver como funciona esta ley: Una pareja que no pone preferencia sobre su relación, padre ausente. La mamá en este ejemplo, podría dar mas importancia a la relación que tienen con su hijo, priorizando el cuidado de este sobre la pareja y dándole inconscientemente un lugar más elevado, pudiendo ocurrir que este se ponga por encima de la relación de pareja ocupando un lugar que no le corresponde. Este desorden podría generar en el hijo, la necesidad de hacerse cargo de la felicidad de la mamá, que lo toma como su recurso para poder avanzar en la vida y sentir la fuerza que no recibe de la pareja.

Debemos tener en cuenta que todos tenemos una familia de origen y una familia actual, esta última aunque se originó posteriormente a la de origen, tiene prioridad ya que es el proyecto en el que se basa la propia familia y es el proyecto de vida fundamental. Aunque los padres siempre serán los grandes y siempre los visualizaremos detrás nuestro como referentes que siempre han sido y serán, pero ante este ejemplo mi familia actual son la preferencia de atención y caminar en la vida.

La ley de compensación:

En toda familia hay un dar un recibir constante y en este dar y recibir se fundamente la vida. Debe de existir un equilibrio que compense este movimiento. El dar y el tomar entre padres e hijos es diferente al dar y tomar en la relación de pareja.

Los padres dan y los hijos reciben y así ocurre constantemente en este orden y aunque los padres también reciben de los hijos, estos no pueden compensar lo recibido, que es la vida, tampoco es es función, deben dar y ofrecer lo mejor de ellos mismos a sus propios hijos y continuar el camino dando aquello que recibieron o mejorándolo si es posible. Cuando un hijo quiere solucionar algún problema que tiene los padres, está intentando frustradamente darles algo que no tiene, ya que ningún hijo tiene el poder de cambiar el destino de sus padres, malgastando su fuerza en vez de centrarlas en invertirlas en su propio proyecto de vida. Los hijos nunca podrá devolver la vida que recibieron de sus padres, en todo caso podrá darla a sus hijos e invertirla en su caminar, agradeciendo esta fuerza y dirigiendo la mirada hacía su destino.

En el caso de la pareja se trata de una relación entre iguales y el dar y el recibir tiene que ser compensado, ambos dan y toman, pero este dar y tomar ha de ser compensado y equilibrado, es decir si uno da mucho y el otro menos, el equilibrio se rompe causando malestar en la pareja.

 

Carlos Navas. (Movimientos sistémicos) BioMatrix Sistémico. 

 

1 comentario

  1. jose alcala

    Muy bueno el artículo, gracias Carlos. Una información muy esclarecedora. Un abrazo amigo.

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