UN GRANDIOSO REGALO DE REYES PARA TI.

En un día como hoy, en cada momento, si amas la verdad sabrás, que cada instante, es el instante perfecto para ir más allá de la hipnosis a la que te somete la mente, cualquier momento es perfecto para que el reconocimiento interno y la apertura a tu verdadera identidad, sea posible. En este día de reconocimiento de lo que somos en esencia, podrías darte el permiso de abrirte a tu identidad verdadera, ese espacio consciente, que es conciente de la lectura de estas palabras, de la sensaciones y que observa constantemente todo suceso que ocurre. Y para ayudarte y darte luz en este proceso de despertar a tu verdadera esencia, hoy he decidido compartir contigo estas palabras de un grandioso maestro, al que amo y respeto profundamente, pues junto con él, he podido reconocer la verdad que subyace a este personaje que encarno. Las palabras de un sabio, de un realizado o iluminado, pueden llevarte más allá de la ilusión que vives, más allá de la creencia que tienes de ser un cuerpo y una mente, pero además tendrás que abrirte y darte el permiso de quitarte el velo que tapan tus ojos y abrirlos a una verdad que está más allá de lo que has aprendido hasta ahora, para que por ti mismo, puedas descubrir que eres en realidad. Lo que comparto más abajo es la confeción de un Jnani o iluminado, y espero puedas sentir como yo el amor que hay entre las palabras que se comparten.

 

 

Confeciones de un ser realizado. Un iluminado.

Hacer afirmaciones, mantras, ejercicios de yoga y demás, no te despertará. Empieza desde el principio. Sólo tienes que admitir para ti mismo que existes. Esta es la verdad. Tú existes, ¿no? Así que te dices a ti mismo: «Yo existo. Lo sé a ciencia cierta. Existo. Existo. Eso es todo lo que sé. Soy ignorante de todo lo demás, pero sé que existo porque aquí estoy». Y, mientras sigues diciéndote esto a ti mismo, «yo existo», empiezas a poner más espacio entre «yo» y «existo.» «Yo… existo.» Decid esto a vosotros mismos: «Yo… existo,» yo… existo.»

 

Si haces esto correctamente pronto descubrirás que «yo» y «existo» son dos palabras separadas. En otras palabras, llegarás a la conclusión de que tú existes como yo. Tienes que preguntarte a ti mismo, reflexionar, «¿Quién es este yo que existe? ¿Qué es yo?» Nunca des una respuesta. Vendrá a ti por sí sola. Cuando has dormido y te despiertas dices: «Yo dormía.» Cuando has soñado dices: «Yo he tenido un sueño.» Y cuando estás despierto, por supuesto, dices: «Yo estoy despierto.» Pero ese ‘yo’ siempre está ahí. Comienzas a indagar dentro de ti mismo: «¿Qué es este yo que existe en todo momento? Existe cuando estoy dormido, cuando estoy despierto, cuando sueño. ¿Quién es este yo?» Y ahora la indagación comienza. «¿De dónde viene este yo? ¿De dónde proviene el yo?» Te preguntas a ti mismo. Las respuestas están dentro de ti. Y sigues preguntándote a ti mismo una y otra vez, «¿De dónde proviene el yo? ¿De dónde viene el yo?» O, «¿Quién soy yo?» Y esperas un poco más, y repites la misma pregunta: «¿De dónde viene el yo?»

 

Mientras estás haciendo esto, sigue al yo profundamente, más profundamente. Continúa siguiendo al yo. Ve más y más profundamente dentro del yo. «¿De dónde viene este yo? ¿Quién es este yo?» Cualquier respuesta que venga a ti es una respuesta equivocada. No la aceptes, pero no la niegues. Simplemente ponla a un lado. Y continua con la auto-indagación. «¿Quién soy yo?» Y espera. Y pregunta de nuevo: «¿Quién soy yo?» No es un mantra. ¿De dónde vino el yo? ¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Quien le dio nacimiento? ¿Cuál es la fuente del yo? Continúa morando en el yo.

 

A medida que continúa este proceso algún día algo sucederá. Para algunos vendrá como una explosión interior, en donde todos sus pensamientos se disipan. Mira, el yo es el primer pronombre, y cada pensamiento que tienes en el mundo es agregado al yo. Es secundario. Piensa en eso. Todo lo que tengas que decir acerca de ti mismo tiene el yo incorporado. Todo en el mundo trata de ti. (Yo) voy al cine. (Yo) voy a la bolera. (Yo) tengo ganas de llorar. (Yo) me siento muy mal. (Yo) me siento estupendamente. (Yo) me siento enfermo. (Yo) me siento bien. Siempre hay un yo, yo, yo, ¿Qué es este yo, y de qué va todo esto? Todo se agrega al yo. Posteriormente, cuando el yo es aniquilado, todo lo demás es aniquilado y los problemas han terminado. Todos los pensamientos se van con el yo.

 

Entonces no hay una respuesta para «¿Quién soy yo?» Cuando alcances la respuesta habrá vacuidad, un vacío. Serás de lo no nacido. Pero no es un vacío como piensas. No es la vacuidad como piensas. A falta de una palabra mejor se le puede llamar santidad, nirvana, sat-chit-ananda, consciencia bienaventuranza, realidad absoluta. No importa el nombre que le damos. Serás eso, y no habrá ninguna explicación. Simplemente te convertirás en eso, y sentirás una paz profunda que nunca antes habías sentido. Sentirás una felicidad incondicional. Tratarás de explicártelo a ti mismo y a tus amigos, pero no se puede, porque lo finito no puede comprender lo infinito. No hay palabras.

 

Ese es el método que utilizas, la auto-indagación. Sigues al yo-pensamiento hasta su origen. ¿Cuánto tiempo se tarda? Depende de ti mismo. Cuán sincero eres, qué más estás haciendo con tu vida. Si estás utilizando esto como haces con todo lo demás… Por ejemplo, si dices: «Bueno hoy voy a practicar el yo pensamiento, luego voy a ver una película, luego voy a ir a jugar a los bolos, luego voy a ver la televisión, además mañana voy a hacer lo mismo». Por supuesto, ¿qué ocurrirá en un caso así? Muy poco, pero si pones tu energía en ello, y practicas cada vez que puedas, y pones esto como lo prioritario en tu vida, verás resultados sorprendentes, resultados sorprendentes. Pero tienes que ponerlo en primer lugar en tu vida.

Piensa ahora mismo, ¿qué es lo primero en tu vida? No me lo digas, sólo piénsalo. ¿Qué es lo primero en tu vida? ¿Puedes llevarlo contigo cuando mueras? ¿No ves ya que vives en un mundo de cambio constante? ¿Que lo único permanente en la vida es el cambio? Todas las circunstancias cambian. Sólo la verdad es real, y la verdad es no-personal. Tienes que encontrarla por ti mismo. Para el sincero devoto o estudiante esto será lo primero en su vida, y entonces comenzarás a ver resultados. Pero si aún estás preocupado y temeroso por algo, y piensas que otros deberes son lo primero, entonces tienes que trabajar en ti mismo.

Robert Adams. 

 

Si sientes la necesidad de aclarar algo, por favor comparte tu duda conmigo, será un placer poder ayudarte en todo lo posible y darte la mejor aclaración que desde mi ser, emerja. 

Gracias a todos por leer este regalo, se feliz.

 

1 comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.